AUSTIN, EE. UU. – Los familiares de una mujer que murió durante su embarazo demandaron al fiscal general de Texas, Ken Paxton, además de varios médicos y centros de salud, al alegar que las restricciones al aborto en ese estado impidieron que recibiera un procedimiento que, según sostienen, pudo haberle salvado la vida.
La demanda fue presentada el martes ante un tribunal del condado de Bexar por los familiares de Tierra Walker, una mujer de 37 años residente en San Antonio que falleció en diciembre de 2024, cuando tenía aproximadamente 20 semanas de embarazo.
Según la querella, Walker enfrentó durante meses graves complicaciones de salud, entre ellas hipertensión, convulsiones, coágulos sanguíneos y preeclampsia. Los familiares aseguran que la mujer solicitó en varias ocasiones interrumpir el embarazo conforme su estado empeoraba, pero los médicos no le ofrecieron esa alternativa.
La familia cuestiona la atención médica
Los demandantes sostienen que Walker y sus familiares alertaron al personal sanitario sobre el riesgo que suponía continuar con el embarazo. Sin embargo, aseguran que la respuesta recibida fue: “El bebé está bien”.
“En cada paso, las instituciones políticas y médicas de Texas no solo le fallaron, sino que perjudicaron activamente a Walker”, afirman los familiares en la demanda.
El 27 de diciembre de 2024, Walker acudió por última vez a un hospital, donde fue diagnosticada con preeclampsia y posteriormente dada de alta. Dos días después murió.
La querella responsabiliza a los médicos y centros donde fue atendida, pero también dirige sus acusaciones contra autoridades estatales. Los familiares sostienen que las restricciones vigentes generaron temor entre los profesionales sanitarios ante las posibles consecuencias legales de practicar un aborto, incluso en situaciones en las que la salud de una embarazada se encuentra comprometida.
Cuestionamientos a las leyes de aborto
La demanda también acusa al hospital de incumplir una normativa federal que obliga a los servicios de urgencias a estabilizar a pacientes que presentan emergencias médicas. Asimismo, sostiene que algunos de los funcionarios estatales demandados vulneraron los derechos constitucionales de Walker.
Texas mantiene una de las legislaciones sobre aborto más restrictivas de Estados Unidos. La normativa no contempla excepciones por violación o incesto y establece excepciones limitadas relacionadas con situaciones en las que la vida o la salud de la mujer embarazada están en riesgo.
Las restricciones estatales se producen después de que la Corte Suprema de Estados Unidos revocara en 2022 la protección federal al derecho al aborto establecida por el histórico fallo Roe v. Wade, con lo que los estados recuperaron mayor capacidad para establecer sus propias regulaciones.
Actualmente, 13 estados, incluido Texas, mantienen prohibiciones totales del aborto, mientras que otros siete lo restringen a partir de las 18 semanas de embarazo o antes.
Aumento de la mortalidad materna
Un análisis publicado en 2025 por el Gender Equity Policy Institute (GEPI) señaló que, durante el primer año de las restricciones, la mortalidad materna aumentó un 56 % en Texas, frente al 11 % registrado en el conjunto de Estados Unidos.
De acuerdo con ese mismo análisis, en 2023 el riesgo de muerte materna en Texas fue 1,7 veces mayor que en los estados donde el aborto continuaba siendo legal y accesible.
La demanda presentada por la familia de Walker coloca nuevamente bajo escrutinio las consecuencias de las restricciones al aborto en Texas y el margen de actuación de los médicos ante embarazos que presentan complicaciones graves.
La entrada Familia demanda a Texas por muerte de mujer a la que se negó un aborto se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).