Por Julián P. Herrera para Acento
Santo Domingo. – En una comunicación del 24 de julio de 2026, el director ejecutivo del COE, Juan Manuel Méndez García, informó a la Cámara de Cuentas que el hallazgo sobre la composición del Comité de Compras y Contrataciones fue subsanado. Según la respuesta institucional, el comité fue reconformado con los cinco miembros establecidos por la normativa vigente de contrataciones públicas.
La auditoría practicada por la Cámara de Cuentas de la República Dominicana (CCRD) al Centro de Operaciones de Emergencias (COE) coloca bajo examen no solo el volumen de recursos manejados en 2020, sino la forma en que la institución documentó, controló y justificó su ejecución presupuestaria durante un año marcado por la crisis sanitaria del Covid-19.
El informe definitivo de la Cámara de Cuentas emitió una opinión con salvedad sobre los estados de ejecución presupuestaria del COE correspondientes al período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2020, durante la gestión del general retirado Juan Manuel Méndez García.
Ese tipo de opinión no equivale a rechazar por completo las cuentas auditadas, pero sí advierte que existen aspectos relevantes que impiden considerarlas plenamente libres de observaciones. En este caso, las salvedades se relacionan con expedientes incompletos, errores en retenciones, pagos de nómina y debilidades en el control interno.
Ingresos bajo examen
Los ingresos registrados por el COE durante el período auditado ascendieron a RD$166,242,188. De ese total, RD$89,829,838 provinieron de aportes del Gobierno Central y RD$76,412,350 correspondieron a donaciones por transferencias, según la relación incluida en el informe de auditoría.
La composición de esos ingresos muestra una dependencia principal del presupuesto público, aunque con una participación significativa de donaciones. La relación entre ambos componentes indica que las transferencias gubernamentales fueron la mayor fuente de financiamiento, mientras las donaciones representaron una parte sustancial de los fondos administrados.
Además, el documento señala que el COE recibió donaciones en efectivo por RD$12,500,000, depositadas en una cuenta del Banco de Reservas y ejecutadas mediante cheques para el manejo de la pandemia. La Cámara de Cuentas observó que esas donaciones fueron depositadas en una cuenta operativa en lugar de la Cuenta Única del Tesoro.
Ejecución presupuestaria y superávit
En materia de gastos, la institución ejecutó RD$160,539,403 de un presupuesto modificado de RD$166,242,188. La diferencia fue un superávit de RD$5,702,785, cifra que muestra que no se consumió la totalidad de los recursos disponibles durante el período auditado.
Sin embargo, el dato del superávit no elimina las inquietudes señaladas por los auditores. La transparencia no se mide únicamente por gastar menos que lo presupuestado, sino por la capacidad de demostrar con documentos completos, procesos regulares y controles verificables cómo se administró cada partida.
El peso de materiales y suministros
La comparación por rubros revela una concentración marcada en materiales y suministros, que alcanzaron RD$99,584,876. Esa partida superó ampliamente a los servicios personales, que sumaron RD$55,284,107, y dejó muy por debajo los servicios no personales, con RD$5,321,849.
En otras palabras, los materiales y suministros absorbieron la mayor parte de la ejecución presupuestaria. Este rubro fue casi el doble de los servicios personales y muy superior al gasto en servicios no personales, lo que convierte sus expedientes de compra en un punto crítico para evaluar la transparencia institucional.
Dentro de materiales y suministros, el mayor monto correspondió a productos y útiles varios, con RD$46,838,706. Le siguieron prendas de vestir, con RD$28,797,368, y alimentos y bebidas para personas, con RD$9,474,849.