Por Susi Pola/Articulista
El jueves pasado, 17 de septiembre, la Dirección de Educación en Género y el Departamento de Programas y Proyectos Educativos del Ministerio de la Mujer, con el apoyo del Ayuntamiento de Santiago, presentó un Panel-Conversatorio sobre la Importancia de una Educación para la Igualdad en el Sistema Educativo Nacional, que contó con la presencia de la Ministra de la Mujer, el Alcalde de la ciudad, algunos diputados y diputadas, personal de la Regional 8 de Educación, maestras y maestros, así como organizaciones de la sociedad civil organizada y feministas independientes.
Compartimos exposiciones con dos mujeres que además de su trayectoria en defensa de los derechos todos de las mujeres se distinguen en Santiago y el país por su trabajo desde sus respectivas disciplinas, Mariana Moreno, médica patóloga y mujer política, actual Vicealcaldesa de esta ciudad, y Grisbel Molina, excelsa periodista, modelo de ejercicio en todo el sentido de esa profesión.
La ministra Gloria Reyes introdujo la actividad reiterando que la igualdad de género debe asumirse como una condición estructural indispensable para alcanzar la cohesión social y la estabilidad democrática de la República Dominicana, enfatizando la necesidad de reflexionar e incorporar de manera transversal la perspectiva de género en el sistema educativo nacional.
Ese mismo día, había inaugurado la nueva sede de la Oficina de la Mujer, OPM, en Santiago, para acercar las políticas de igualdad y prevención de violencia directamente a las comunidades y mantener la presencia activa y descentralizada en los territorios, acción necesaria que distingue los esfuerzos de su administración.
Para las tres panelistas -desde la educación como sistema, la salud como necesidad básica y la comunicación masiva- la perspectiva y transversalidad de género es una vía para la erradicación de la desigualdad asumiendo que, el enfoque de igualdad y equidad de género, no es un conjunto de teorías o de técnicas; es un proceso consciente que, de manera sistemática, debe estar presente en todos y cada uno de los aspectos constitutivos del proceso aprendizaje enseñanza inicial y continua.
Toda persona que se mueve en el ambiente educativo, estudiantes, docentes y entornos familiares y comunitarios somos “el sistema” respondiendo a principios, leyes y regulaciones por eso, la transversalización del género sucede cuando revisamos nuestras propias creencias, cuestionamos nuestras prácticas cotidianas y asumimos que cada decisión pedagógica puede contribuir a reproducir o a transformar las desigualdades.
Este es el reto de toda la sociedad de incorporar una visión y enfoque igualitario desde donde quiera que estemos, en el contexto que sea, somos sistema educativo.