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Noticias Publicado el septiembre 11, 2026 por Redacción Baní News 🌐 Fuente: El Nuevo Diario

Dos estrechos en conflicto, y  un plan hecho para uno

El 10 de septiembre los hutíes tomaron Mokha, en Yemen. El 11, el Brent amaneció cerca de 105 dólares y llegó a rozar los 110. En República Dominicana esas dos noticias deberían sentarse en la misma mesa: Yemen queda lejos…

El 10 de septiembre los hutíes tomaron Mokha, en Yemen. El 11, el Brent amaneció cerca de 105 dólares y llegó a rozar los 110. En República Dominicana esas dos noticias deberían sentarse en la misma mesa: Yemen queda lejos y el precio que pagamos no.

Ormuz ya no funciona como antes. Bab el-Mandeb se volvió el segundo cuello. Los hutíes ocupan un puerto a unos 80 kilómetros del estrecho, en la ruta que une el mar Rojo con el golfo de Adén, por donde pasa cerca del 12 por ciento del comercio mundial. Para encarecer esa vía basta el miedo. Entonces aparecen un Suez más lento, la vuelta por África, los seguros caros y una factura que también llega al dominicano.

El Gobierno actuó. Queda saber para qué mapa lo hizo. Armó un presupuesto con petróleo a 65 dólares. En marzo, Hacienda advirtió que un alza fuerte podía llevar el subsidio a 50 mil millones de pesos. En junio, el mismo ministerio calculó unos 58 mil 672 millones si el WTI tocaba 105. Congeló por 90 días los combustibles esenciales desde el 20 de junio y dejó una condición por escrito: que el barril no pasara de 95 dólares. Publicó precios cada viernes. Gastó decenas de miles de millones para que la bomba no se moviera. Aprobó una ley para recaudar más y habló de recortar gasto. El presidente dijo que el país estaba listo. Eso quedó en el papel.

Lo que faltó pesa más. No hubo una cuenta para dos puertas a la vez. Ormuz era el frente. Mokha era la casilla vacía de la tabla. Cuando el petróleo rompió los 95 dólares, el país se quedó sin la regla que venía después.

El subsidio siguió siendo para todos, aunque Hacienda misma había avisado que el congelamiento general favorece a quien más consume. Cancillería, inteligencia, Hacienda, el MICM, Energía y Minas, Refidomsa y el Banco Central nunca se sentaron en una sola mesa para seguir rutas, seguros, inventarios y factura energética. El viernes siguiente sigue sin fórmula pública.

El subsidio que sí se aplicó no se evapora. Sale de la bomba, entra al presupuesto, sigue a la deuda, toca la obra pública y vuelve al ciudadano.

El diseño quedó corto porque se pensó para una sola guerra. Ormuz aprieta el petróleo del Golfo. Bab el-Mandeb aprieta el atajo de Suez. Arabia Saudita necesita esa ruta porque la otra está trabada, y Mokha vale más justo por eso. El segundo estrecho suma al primero.

Palacio fijó el calendario y el mensaje. Ahí se decide cuándo se prepara el plan B y cuándo se le dice la verdad al país. Hacienda tenía los números y se quedó en ellos. El MICM publica el galón cada semana y todavía no dice qué regla rige con el techo de 95 ya roto. Cancillería e inteligencia podían haber convertido Mokha en una decisión de suministro antes de que fuera solo un titular.

El barril que llega aquí sale, en su mayoría, de Estados Unidos. El precio sale del mercado mundial. El Banco Central ya vio la inflación que empuja el petróleo: en agosto el WTI rondaba 85 dólares y ahora pasa de 100. La inflación cerró ese mes en 5,13 por ciento, con transporte y alimentos empujando. La cadena es corta: combustible, transporte, luz, fábrica, comida.

Quedan tres puertas. Pagar el subsidio y comerse la caja. Soltar el precio y pasarle el golpe a la familia y a la empresa. Callar y pagar juntas el hueco, la inflación y la desconfianza.

Mokha nos pasa la cuenta de lo escrito y de lo que se dejó sin escribir. La primera crisis fue el petróleo. La segunda es la ruta. Cuando las dos entran juntas, el asunto deja de caber en el galón y se juega en si el país puede seguir produciendo, moviéndose y comiendo.

Ahora se verá si las cuatro sillas miraban el mismo mapa o cada una su escritorio. Al segundo estrecho le alcanza con cobrar en la bomba, en la planta, en el transporte y en el colmado.

 

Por Yelandra Sánchez Carbonell

La entrada Dos estrechos en conflicto, y  un plan hecho para uno se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).

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